Cuando las hormigas vuelven a invadir ,
El vientre
se llena de orgullo
las lágrimas se vuelven constantes
la almohada de al lado se inunda
empapándose el pelo
que se vuelve hilo dental
las palabras se enredan
y los sueños se mezclan con la realidad
adorando la ebriedad de sus protagonistas-
la gente se ríe
y ellos lloran
por imaginar un mundo
sin peces
ellos lloran por querer interpretar
la risa de los demás.
Se sacrifican por la felicidad deseada
Dejando caer la esperanza,
Atándose a las palabras.
Es qué nunca entenderán que sólo en el silencio está la verdad.
miércoles, 5 de agosto de 2009
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