domingo, 26 de abril de 2009

Ginebra

Y en el jardín encontré hombres que se convirtieron en cucarachas,

Se metieron adentro de mis zapatos quitándome el apetito.


Aquella piscina de mi niñez no era el mar infinito.

Ahora el escenario esta vacío y las sábanas se congelan en la noche azul.

 

Ahora siento que tengo que huir,

Tengo miedo de convertirme en rinoceronte y no envejecer jamás.

 

En mi bolsillo el invierno ya no existe,

Sólo una colección de hojas secas que aprietan las muelas.

 

Tengo miedo de que me quiten la voz y que me arrojen junto a las flores desgarradas.

Tengo miedo de perder las palabras y que me arrojen al vacío carnal.

 

Tengo miedo de volver a abrir el puñal  y encontrarme con los mismo gusanos muertos.

 

martes, 14 de abril de 2009

Niña perdida


 Ya no necesito esos ojos para curar el dolor.

 En mi pequeña alcoba encontré a la niña perdida,

 juntas lloramos,

 juntas levitamos.


Desde la ventana,

el pasado de las narices frías y las suaves caricias.

 

Entre las sábanas las manos que ya no quieren hundirse.

 

Ya no necesito esos labios para curar las palabras.

En mi pequeña alcoba encontré a la niña perdida

y me quedé con ella para siempre.

 

 

jueves, 9 de abril de 2009

Mono sapiens

   Y en la décima canción perdí el aliento 
   ya no sé si hablaba, maullaba o gritaba. 
 
   A lo lejos reconocí su nuca,
   mis manos se convirtieron en asesinas
   y en el quinto piso olvidé su especie. 

  Pero sé que alguna vez lo quise
  y es por eso que todavía lo quiero.

  mi garganta  murió con la fantasía. 

  Fue  cuando perdí el encanto,
  me encerré entre monos rutinarios
  y volví a padecer.