miércoles, 5 de agosto de 2009

las hormigas vuelven a invadir-

Cuando las hormigas vuelven a invadir ,
El vientre
se llena de orgullo
las lágrimas se vuelven constantes

la almohada de al lado se inunda
empapándose el pelo
que se vuelve hilo dental

las palabras se enredan
y los sueños se mezclan con la realidad
adorando la ebriedad de sus protagonistas-

la gente se ríe
y ellos lloran
por imaginar un mundo
sin peces
ellos lloran por querer interpretar
la risa de los demás.

Se sacrifican por la felicidad deseada
Dejando caer la esperanza,
Atándose a las palabras.

Es qué nunca entenderán que sólo en el silencio está la verdad.

jueves, 16 de julio de 2009

Extrañas Piernas

Extrañas piernas que se derriten con la mirada ajena,
Ebrias de soledad
Llenas de whisky.

bajo la luz ,
Una danza silenciosa

Pasos llenos de esperanza
Que buscan el frío del sur

vuelan por las montañas
hacia los cuerpos desnudos.

Las hormigas atraviesan los ojos
De las miradas perdidas

Espejos suspirando flores marchitas que se dejaron morir bajo las manos asesinas.

sábado, 20 de junio de 2009

Por eso

Por eso yo me invierno y tu me floreces,
Porque me despojo y me bailas,
Porque me derrumbo y me ahondas.

Yo te hamaco y me inocencias,
Yo te nado y tu me sirenas.

Por eso yo te sueño y tu me duermes.
Por eso te sonrojo y me sonrojas.
Porque te embriagas y me laberintos.

Y te cosecho y me desiertas,
Y te tinieblas y me estrellas,
Y te río y me sombras.

Por eso yo te reino y tu me desplumas,
Por eso yo te riego y tu me nublas.

Por eso te escribo,
Por eso me truenas.

lunes, 15 de junio de 2009

Ella se quería ir

La tarde se calló con las últimas palabras del mediodía..

En la habitación la membrana se desprende de los pies que tejen abrigos,

Una melodía que hace vibrar la palangana hasta inundar las flores envejecidas.

Un rostro de muchacha que quiere ser niña y tirarse en la cama con marmotas

Que sueñan con el silencio eterno.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Invierno peludo

 

 Las botas se llenan de agua y las ideas se inundan de flores marchitas.

 

 En la habitación de al lado la cama flota en el mar de la niñez,

 las ideas abstractas de los sueños  más desamparados.

 

En la calle, suicidas fracasados

En la cocina, estereos destructivos

En la ventana, hormigas que viajan hacía el jardín.

 

Tirarse de cabeza y caer en la laguna de palabras vacías,

transitar por el tren de las miradas abandonadas.

Escuchar las voces de los niños que gritan en los carruseles

las mismas canciones que cantaba en mi época de muchacha.


En las noches de invierno,

Un chocolate de menta,

Un cigarrillo

Un whisky

Una frazada y una almohada.


Y por qué no , una caricia que me haga callar. 

sábado, 2 de mayo de 2009

arráncame las pestañas de un tirón

Quiero arrancarme las pestañas una por una y que se las llevé el viento,

Quiero desplumarme en invierno y arroparme con las palabras del silencio.

 

En el ropero carnívoros que se devoran hasta los dedos del pie.

 

En las avenidas  velociraptors

 

En las veredas  amagasaurios

 

En el barrio  tiranosaurios.

 

 

En las noches de insomnio devorar el diccionario

desde la  A hasta  la Z

 

Abandonar

Buenos Aires

Correr

Desaparecer

Escabullirme

Fugarse

Galopar

Huir

Inmensidad

Jalar

Kilométrica

Libertad

Morir

Nacer

Odiar

Peregrinar

Quitar

Retroceder

Salir

Terminar

Úlcera

Viento

Whiski

Xenofobia

Yo

Zalama

domingo, 26 de abril de 2009

Ginebra

Y en el jardín encontré hombres que se convirtieron en cucarachas,

Se metieron adentro de mis zapatos quitándome el apetito.


Aquella piscina de mi niñez no era el mar infinito.

Ahora el escenario esta vacío y las sábanas se congelan en la noche azul.

 

Ahora siento que tengo que huir,

Tengo miedo de convertirme en rinoceronte y no envejecer jamás.

 

En mi bolsillo el invierno ya no existe,

Sólo una colección de hojas secas que aprietan las muelas.

 

Tengo miedo de que me quiten la voz y que me arrojen junto a las flores desgarradas.

Tengo miedo de perder las palabras y que me arrojen al vacío carnal.

 

Tengo miedo de volver a abrir el puñal  y encontrarme con los mismo gusanos muertos.