miércoles, 6 de mayo de 2009

Invierno peludo

 

 Las botas se llenan de agua y las ideas se inundan de flores marchitas.

 

 En la habitación de al lado la cama flota en el mar de la niñez,

 las ideas abstractas de los sueños  más desamparados.

 

En la calle, suicidas fracasados

En la cocina, estereos destructivos

En la ventana, hormigas que viajan hacía el jardín.

 

Tirarse de cabeza y caer en la laguna de palabras vacías,

transitar por el tren de las miradas abandonadas.

Escuchar las voces de los niños que gritan en los carruseles

las mismas canciones que cantaba en mi época de muchacha.


En las noches de invierno,

Un chocolate de menta,

Un cigarrillo

Un whisky

Una frazada y una almohada.


Y por qué no , una caricia que me haga callar. 

1 comentario:

  1. Sí, tenes razón chini, una y mil caricia para los encantadores de palabras. Es mucho mas real que la poesía. Pero igual cada día me gusta más como escribis.

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